Fin o no

Este blog queda cerrado infinita o temporalmente, según me pique.

Sigo por aquí:

http://jordim.wordpress.com/
http://gimnasioletras.wordpress.com/ (nuevo)

Anuncios

Revoltijo (49) – Putas todos

Hay un detalle que define bastante bien la idiosincrasia española. Aunque creo que define bastante bien en general también el temperamento occidental; diría que incluso concretamente la mentalidad europea.
Ganar dinero –ya sea mucho o muy poco– haciendo algo que te guste de verdad (DE VERDAD), en líneas generales está mal visto. No es serio. No ha lugar. No tiene futuro. Etc.
El origen de esta actitud podría ser complejo de analizar, pero seguramente haya algunos factores clave bastante claros.
A título particular, desde hace un tiempo comencé a ingresar algo de dinero (la cantidades varían) por el método de incluir publicidad en mi otro blog. Fue algo que me ofrecieron, y como es algo puntual, que funciona por links y palabras clave y no da el cante, no pensé que pudiera ser molesto para el lector.
Aun así, me llegaron algunos correos preguntando por esa publicidad, o “informándome” de que me estaban colando publicidad en el blog (cosa que también pasa). Al responder que en parte esa publicidad me generaba ciertos ingresos, recibí alguna contestación seca. Una frase de uso bastante común en según qué mentalidades es esa de: “Te has vendido”. Pero es importante el contexto. Esa frase no se usa si estás desempeñando un trabajo del que te quejas todo el tiempo y que solo aguantas por el sueldo; esa frase te la echarán a la cara si estás ganando un dinero que quizá ni tan siquiera esperabas, y encima haciendo algo que elegiste hacer porque disfrutabas haciéndolo. Esto les pasa sobre todo a algunos Youtubers (hablé ya de ellos en el anterior post); en muchos comentarios a sus videos se denota una rabia que parece tener su origen en el reproche de que si quieres pasta tienes que pasar “por el tubo” (es decir, sufrir en mayor o menor grado), y que ganarla pasándolo bien o profundizando en algo que te apasiona (y que además compartes) es cosa de capitalistas hipócritas (¿?). Es paradójico el que esta gente que ataca así a Youtubers y demás parecen ser los más capitalistas en realidad; ya que parecen empeñados en que su actitud ante la vida sea de hormigas obreras y sufrientes al servicio de un sistema, empeñados en que la pasión propia ha de ser algo secundario, y jamás el motivo central por el que uno pueda salir adelante, aminorar problemas económicos o incluso ganarse la vida.

Esa frustración de no saber qué te gusta, qué quieres, quién coño eres. Ese parece ser el núcleo central de esa idiosincrasia tan española. Estar vacío no es necesariamente ir por ahí como un zombi, es algo bastante más profundo, y está muy arraigado. Cuando la mayoría de gente se ve abocada a dedicar la mayor parte del tiempo de su juventud a labores que no les incumben más allá de la nómina, ahí es donde está la auténtica prostitución de la sociedad. La que la mayoría practicamos cuando no queda más remedio. La prostitución originaria, la del sexo por dinero, no la llaman así porque a esas mujeres les guste vender su cuerpo, sino porque es algo desagradable, supervivencia a secas. POR ESO es prostitución. La prostitución en términos laborales no es la excepción, sino la norma. E intentar darle la vuelta a eso crucificando a cualquiera que se gane –o intente ganar– cuatro duros haciendo lo que le gusta, no es más que un acto penoso, dolorosamente hipócrita, pero sobre todo desesperado. Es el colmo del neo-capitalismo. Un síntoma claro de hasta qué punto tenemos podridos el sistema educativo y el sistema laboral.

Tetas del día (Jessica Nigri)

Tetas del día (Jessica Nigri)

Revoltijo (48) – Enhorabuena, chavales

Todo está lleno de “gente realista”. Son esas personas que suelen creerse casi un modelo de conducta; esas personas a las que la sola idea de la muerte –en lo relacionado con ellas– les debe parecer un mito; o que creen a cierto nivel que son inmunes a la mierda del mundo porque ellos lo han hecho todo según se indicaba en el libro de instrucciones. Hay la tira de gente así, y algunos dan rienda suelta pública a su seguridad y sus filosofías, a sus distintas formas “sutiles” de mirarte por encima del hombro. Son personas que creen que la Época es esta y Ellos son el Ejemplo. Son personas que no dudarán en decir que ellos también tienen muchos defectos (de ese modo en que alguien se arregla y limpia concienzudamente la casa y luego te recibe diciendo que le has pillado por sorpresa). Son personas casi siempre con Formación universitaria (acabada y con su lacito), y con una chuleta mental de tres líneas con la que presentarse a quien haga falta (y en varios idiomas). Son personas de cualquier ideología, y a menudo adaptan esa ideología según les interese. Son quienes copan los medios y los cargos de responsabilidad; todos los primeros poderes estatales, incluido el periodismo. Son los primeros espadas administrativos. Y sobre todo son personas cuya concepción de la vida, la sociedad o el mundo, no admite variables u otras opiniones (aunque por supuesto enseguida salten cual piloto automático que se activa para decirte que respetan todas las opiniones). Son personas que nunca admitirán esa rigidez propia, porque también son personas cuya idea del respeto no se basa tanto en respetar de verdad como en ofrecer una imagen o una frase hecha de respeto (adoran las pequeñas jerarquías). El sentido común de este tipo de gente es el que impera. Su línea de pensamiento es la que define la vida de mucha gente, y muchos jóvenes quieren ser algún día como Ellos; o como Ellos mismos dicen muchas veces: Ser Alguien (porque al parecer no eres nadie durante una buena parte de tu vida, una idea muy propia y productiva del Sistema Educativo aún reinante).
Esta clase de personas suelen salir a relucir muy habitualmente entre los periodistas de cierta edad y con cierto caché. Los medios de comunicación suelen ser la forma de detectar mejor a estos elementos brillantes de la sociedad. Me ha llamado la atención últimamente este tema en relación con los llamados Youtubers; individuos que por supuesto son para estas personas tan seguras un blanco fácil en el que proyectar todo su realismo y sentido común.
Y qué es lo que hace que algunos Youtubers, cuando son entrevistados en los medios, sean un buen blanco para las miradas subrepticias y por encima del hombro y los comentarios venenosos y etc. de estos periodistas/personas cualificadas y MUY conscientes de que lo son y del esfuerzo terriblemente honorable que han hecho por serlo, etc. Pues los Youtubers son un blanco fácil porque algunos de ellos están ganando dinero (seguramente más que los periodistas honorables e inmortales) haciendo algo que les encanta. Y no me refiero a que les guste hacer lo que hacen por la pasta o porque no sea un trabajo físico o sea de Alto Perfil, etc., me refiero a que les apasiona, a que, evidentemente a toda esa clase masiva de personas con Sentido Común no les va a cuadrar para nada todo ese rollo de pasarlo teta y a la vez ganarse la vida. O sea, ¡pero qué mierda es esa!, ¿qué mierda es esa si el sacrificio y la Formación lo son todo y la única forma de ser una Persona Inteligente y con Herramientas Intelectuales Aceptables…?
De modo que, en las entrevistas, esos periodistas –y en nombre de todas las personas responsables y tituladas y multiidiomáticas y entregadas a carreras y trabajos de alto perfil– aun sabiendo que el chaval que hay delante se gana la vida perfectamente y partiendo del mismo principio por el que se la ganan ellos –es decir, publicidad asociada a contenido = dinero–, aun sabiendo que en el fondo ambos (Periodista y Entrevistado) están en la misma jungla caótica saliendo adelante como pueden. Aun así, el periodista dirá cosas como “¿Y qué harás cuando esto se acabe?”, “Te lo pasas muy bien, pero supongo que sabes que esto puede ser una moda”, “¿Cuántas horas dedicas a ello?”, “Y dices que has dejado la carrera porque no podías compaginarlo?”. Pero no son tan importantes las preguntas como el tono. Cuando el periodista curtido en mil batallas ve que no acaba de conseguir poner en un brete al –casi siempre– joven entrevistado –que aún no es nadie porque no ha acabado sus estudios y encima se-gana-la vida-con-algo-con-lo-que-lo-pasa-bien-venga-hombre-no-me-jodas– entonces comienza a preguntar sobre el dinero; y de hecho lo comienza a traducir todo a términos económicos. De golpe el chaval que tiene delante no es alguien que se lo pasa de cojones echándole horas a algo con lo que se gana la vida, de golpe el chaval es una Empresa en sí mismo. Y como tal, el periodista, muy profesional e incisivo él, le pregunta cuánto dinero ingresa esa empresa. La cosa está en reducirlo todo la cuestión económica, que es la cuestión en la que el periodista y todos los de su Sentido Común lo han basado absolutamente todo; y para lo cual solo cabía hacer esfuerzos tremendos y sacrificar muchas horas que habrían dedicado a otras cosas pero que no lo hicieron porque eso era una irresponsabilidad. Es decir, se trata de la clase de persona que no entiende que el Esfuerzo puede ser eso que no esté en la ecuación como parte de un plan elaborado para ganar dinero, sino como algo que llega por defecto cuando comienzas a hacer algo solo porque quieres y te gusta y que a su vez puede atraer también al dinero. Lo que parece joderles más a estos entrevistadores enterrados en esa sempiterna –llamémosla–: coherencia neo-capitalista, es que estos chavales que están ganándose la vida con una de esas cosas que los mismos periodistas quizá dejaban de lado disgustados de más jóvenes para dedicar tiempo a Lo Importante, nunca lo planearon, fue un proceso natural. Lo que quizá les jode indeciblemente a esos adalides del sentido común, es que haya quien pueda ganarse la vida simplemente siendo uno mismo y haciendo lo que le gusta hacer. O sea, que esos chavales, incluso con todos los filtros e impedimentos, han generado un modelo de negocio solo echándose unas risas, obviando lo que se les decía y mirando hacia delante. Han trascendido la rigidez académica y la laboral, han tomado la decisión consciente de dejar sus carreras, y no solo de eso, sino de comprender que más adelante podrían retomarlas Si Quieren, y que la vida no tiene un índice a fuego ni se rige por los mandatos de un cronómetro. Han demostrado que son la hostia de listos aun con un hueco en la pared en el que no hay un diploma sino un poster de GTA V, un juego con el cual pueden echar una partida, editarla, subirla a Youtube y conseguir millones de visitas a base de ingenio y creatividad. Han demostrado ser Personas donde otros solo parecen capaces de ser profesionales entregados a vete a saber tú qué causa. De mi parte, estos chavales solo van a recibir siempre una sincera felicitación como la del título de este post. Sin ironía ni risas hieráticas ni preguntas estúpidas.

tet

Revoltijo (47) – La puta ropa

La profunda relación de amor que siempre ha tenido la mayoría de gente con la ropa, es algo que siempre me ha superado. Cuanto más pienso en ello, más estúpido, superficial y sintomático de la sociedad superficial de mierda que hemos creado, me parece.
En mi familia siempre hemos sido lo que se llama Prácticos con el tema. Puede que en parte se deba a que a mi madre le importa un carajo el asunto (y ella es la mujer), y mi hermano, mi padre y yo sentimos por las prendas lo mismo que por un plato de arroz: el arroz alimenta, la prenda viste, y en invierno, abriga. Es decir, la ropa tiene una utilidad, y más allá de esa utilidad casi todo es paja, narcisismo en mayor o menor grado. Y todos sabemos que el Narcisismo estético gobierna en un porcentaje escalofriante la vida de muchas personas. Superficial es una palabra que se queda muy corta.
Esa Religión, pues, que es la ropa para mucha gente, a lo largo de mi vida siempre me ha ido trayendo anécdotas de las que tocan las pelotas: esos pequeños detalles que te joden la vida, al igual que los pequeños detalles positivos te la alegran. (Siempre me gusta recordar que los pequeños
detalles tocapelotas también existen.)
Mi desapego natural por la ropa y el calzado, llega al extremo de que cuando compro o apruebo la compra de una prenda que voy a llevar, el vistazo que le hecho siempre es muy vago, y lo único que realmente me importa es que no sea ni muy estrecha ni muy ancha. Esto provoca que muy a menudo no recuerde ni cuál es la marca de mis zapatillas, o qué mierda pone en la inscripción de mi camiseta oscura. Mi criterio, de alguna forma, siempre se ha basado en la falta de criterio, en pasar desapercibido, y en evitar en la medida de lo posible el convertirme en una persona que se sienta algo parecido a alegre dentro de un Zara.
Para muchas personas, de hecho, todo esto de los espejos es tan capital en sus vidas, que la mera actividad de la compra se convierte en una forma idónea de pasar una tarde. (Estas personas serían de las primeras en pasar a las duchas en mi Campo de Concentración; para evitarles más sufrimiento…).
La infancia (ya sabéis lo que dicen; la etapa más feliz…) fue particularmente asquerosa con todo esto. Porque de mayor puedes ir pasando y que les den, pero de crío te crees lo que te dicen, y el número de idiotas que te hablan es mucho mayor al número de padres propios que te hablan. Muchas de esas personas que te hicieron sentir como basura porque tus bambas no eran de marca o tu camiseta era promocional, al crecer… sí, incluso se han vuelto aún más gilipollas con esos temas. Lo superficial le ha ganado aún más terreno si cabe a los detalles que de verdad hacen a una persona Persona. Solo que antes se reían en tu puta cara, y ahora sacan el tema cuando das la vuelta a la esquina. Lo más irritante de todo, es que a mí particularmente siempre me importó tres carajos qué zapatillas o qué camiseta llevar; lo más irritante es que el falso problema venía de fuera, te lo fabricaban los demás, te lo metían en la cabeza, y, si con el tiempo no entendías que en realidad solo se trata de gente muy absurda, podías llegar a acabar siendo tan gilipollas como ellos. Debes luchar contra eso, debes evitar convertirte en un maniquí relleno de tripas del Zara.
Y si te va el Diseño y lo consideras una forma de arte, si crees que la ropa define la personalidad (ya sea para ser tú o falsearla o pasar por quien no eres), dirígete el ojo de Mordor solo hacia ti, y deja a los demás en paz.

PD: He mencionado un plato de arroz como analogía por pura inercia. Pero cuidado, el mundo de la Tontería Suprema podría estar llegando también al mundo de la cocina…

Tetas del día (modo ropa interior de playa)

Tetas del día (modo ropa interior de playa)

Revoltijo (46) – Especial veraniego. “Ey, tío, antes que nada lo primero que necesitamos es un diseñador gráfico…”

Lo empresarial se ha vuelto cool; y está adquiriendo una importancia en mi opinión absurda para muchos consumidores. Los logos. El diseño. La publicidad, el marketing en general. Navegas por facebook y la gente da likes a marcas (algunas con mano de obra barata en el tercer mundo, entre otras cosas). Las cubiertas de los libros son sagradas (y aun así la mayoría son horrendas). Las webs, las webs casi merecen un capítulo aparte, sobre todo las webs culturales, las revistas digitales. Si te das una vuelta por Internet y realmente lees, te encuentras con casi nada interesante en contenido, pero eso sí, la cabecera casi siempre es estupenda, dinámica, atractiva (o monísima de tan minimalista), es todo muy de dominio publicitario, diseño gráfico de Fulanito, que es la leche con eso; todo va de cómo atraer a la gente aunque en lo capital no tengas casi nada que ofrecerles. Lo primero es que todo tenga un envoltorio cojonudo. De repente mucha gente sigue a las marcas, creen que la calidad va según la marca indefectiblemente, y se llevan ese principio no solo a la ropa o el calzado o etc., sino incluso al terreno de las editoriales o las discográficas. De repente todo el mundo entiende de buenos enfoques virales, de grandes productores musicales o editores con un olfato tremendo. Lo último es el contenido (otra vez). He llegado a escuchar y leer ya muchas veces sobre cierta editorial que básicamente edita lo que le da la gana –y con buen gusto según el libro, como todas– que lo que aúna a todos sus libros es que todos son Hipster… Yo personalmente no entiendo ya nada. Será porque no tengo olfato empresarial o para las etiquetas, o que infravaloro el mundo del diseño (ahora en auge como nunca), en este caso el de las cubiertas de los libros… Me da la impresión de que se le llama creatividad a veces a cualquier cosa, y que lo que realmente la define se lleva muchas veces de forma interesada a un segundo plano.
A mí me gusta tanto como a cualquiera un buen diseño, una buena edición, una buena cubierta de libro o una buena portada de disco. Creo que la publicidad, el diseño o un logo pueden llegar a ser arte. Pero venga, hombre, ya no estáis en clase, un poco de profundidad, un poco de criterio propio, de espíritu crítico, que ya habéis salido de la universidad, ya tenéis el título enmarcado, ya podéis leer lo que no os dejaban, e incluso podéis expresar algo propio para variar en lugar de (mal)estudiar lo que expresaron otros o intentar dar empaque a un texto de modo maquíneo para alcanzar la nota de corte… No pasa nada por no llenarse la vida de logos de empresa como un coche de Formula 1. Sacárosla y ponedla encima de la mesa un poco más de lo que lo hacéis, que una cosa es la “humildad” y el realismo y el espíritu fanboy, y otra acabar siendo hamsters corriendo en la misma rueda que seguro muchas veces criticáis.

Tetas del día (modo: "este editor tiene tannn buen gusssto, ains...")

Tetas del día (modo: “este editor tiene tannn buen gusssto, ains…”)

Revoltijo (45) – Especial veraniego. Seguimos siendo las putitas del gobierno.

Esto es España, sigue siéndolo. Y llega un punto en que ya no sabes qué quieres que pase. No sabes si quieres que alguien cometa un atentado sin víctimas o si es mejor que simplemente le peguen un tartazo al presidente en directo; o si votar en las siguientes elecciones o no, cosa que ahora mismo sigue pareciéndome una perdida de tiempo (votar). Esperas ver arder un par de plazas algún día, un par de montañas de escombros, quizá los escaparates de unos cuantos starbucks reventados (siempre mejor multinacionales que pequeños negocios). Esperas ver caos de una buena vez, ver que la gente de a pie de tu país copa las portadas del extranjero, que al menos hay indignación de verdad y no seguimos quedando como las mayores putas de este gobierno, y ya de paso del europeo. Esperas ver algo más allá de las manifestaciones pacíficas estándar que es obvio que aquí no sirven de nada. No quieres que haya grandes catástrofes ni desgracias en las calles, pero quieres que pase ALGO de una vez, que esto no vaya siempre por ciclos de indignación-adormecimiento-indignación, o siga parapetado en una democracia falsa con la que los gobernantes hacen lo que les da la gana (y ahí va tu responsable voto).
En pleno agosto es probable que nadie lea esto. Y a eso me refiero. En España el gobierno ha estirado el chicle de sus (increíbles) marrones hasta culminar con falsas comparecencias en la época en que sabía que podía salir airoso, y en que estaría a salvo de la presión social. España es el país sedado por excelencia. Es como si ahora también tuviéramos un trimestre para protestar, y que al llegar los meses de verano ya nos tomáramos un descanso (de todo). Merecido descanso, lo llaman. Nunca cambia, hay unos meses para trabajar, otros para descansar, la mayoría de veces ninguno para ser uno mismo… y ahora también hay un mes para protestar. Pero la cosa no pasa de ahí.
Hace tan solo unas semanas, estaba convencido de que la situación social llegaría a un punto de ebullición insostenible, y que tenía que pasar algo, quería escuchar la explosión, ver sentir vergüenza a los que nunca dicen sentirla, ver dimitir a alguien o ver a alguien pasarlas realmente putas por su ansia de poder.
Pero justo en el momento crítico, justo un día antes de las manifestaciones que había programadas para pedir la dimisión del presidente de este país, va y descarrila un tren en Santiago de Compostela y mueren casi 80 personas…
Es evidente que eso nos dejó mal cuerpo a todos; y también que los medios se iban a volcar como carroñeros mucho más allá de la información sobre la catástrofe con la excusa de la investigación y demás (obviando casi totalmente todos los demás temas). Y enseguida supe que también era obvio que esa desgracia le iba a venir al gobierno de narices para una buena descompresión social. La burbuja de indignación que parecía a punto de estallar, se desinfló y volvió a tierra como uno de esos dirigibles antiguos, pero sin arder…
Rajoy se dio un paseo por el accidente, envió una cagada de nota de pésame que ni se molestó en escribir, y después debió preparar su comparecencia/tomarnos-a-todos-por-sus-putas-otra-vez ya muy tranquilo sabiendo que las aguas mediáticas y sociales habían vuelto a su cauce. Tranquilidad, el agosto ya estaba encima. Cuando el verano acabe y la gente se dé cuenta de que durante este mes se han seguido recortando derechos de todo tipo, cuando vuelva a llegar otro trimestre de protesta, espero que no volvamos a tener tanta mala suerte como para tener que afrontar otra desgracia descompresora para el gobierno (y trágica para las personas) como la de Galicia. Aquí, sea como sea, siempre acaban pagando y muriendo los mismos, si no por la ruina, por la mala suerte.
Un conclusión sería que, el gobierno aquí está tan jodidamente podrido, que un buen accidente con decenas (o centenares) de víctimas no supone tanto una crisis nacional como un golpe de aire fresco para nuestros gobernantes.
Dónde están los Lee Harvey Oswald cuando se los necesita de verdad… (y ya no sé si bromeo).

Tetas del día (modo: necesitamos una buena azotaina)

Tetas del día (modo: necesitamos una buena azotaina)