2 asiáticas, 2 frases de mierda y los intríngulis del optimismo y el pesimismo. (Me apetecía escribir la palabra «intríngulis».)

FRASE 1:

«Puedes conseguir todo lo que te propongas.»

Bien, pues no, no puedes. Quizá si persigues cada una de las cosas que quieres, puede que logres algunas. Pero claro, perseguir absolutamente todo lo que uno querría es agotador, en ocasiones quizá hasta físicamente imposible. Y algunas veces hasta podría ser ilegal.
Así que no, no podrás conseguir todo lo que te propongas, y eso no es necesariamente negativo.

FRASE 2:

«El amor es el motor del mundo.»

Bueno, el amor seguramente es muchas cosas. Pero lo que seguro que no es, es el motor del mundo. El 1% de la población mundial tiene el 40% de la riqueza. Eso pasa por dos razones. La primera es que amor, lo que se dice amor, no sentimos por casi nadie. Y la segunda es que quizá probablemente (y aquí no me quisiera pillar los dedos …), y digo quizá probablemente, es posible que el motor del mundo sea el dinero.

Asiática 1

 Optimismo y pesimismo. Mi bilis al respecto:

Vamos a ver si zanjamos de una vez este tema. El optimismo y el pesimismo son etiquetas. Nada más.
Etiquetas que les ponemos a los demás para tener una idea sencilla de cómo son (es decir, una idea reduccionista y simplista; y no la idea real, siempre mucho más compleja). O bien, nos autoproclamamos optimistas para vender una versión “sana” de nosotros; para dejar claro que no somos unos cínicos, que no somos unos amargados, etcétera.
Pero nadie es sólo optimista o sólo pesimista. Así que, por favor, a los autoproclamados optimistas: dejad en paz al mundo. No nos creemos vuestra mentira. Dejad de sonreír sin ganas. Os tenemos calados, sabemos que os cagáis en todo cada lunes por la mañana como cualquiera.

¡Foto sorpresa!

Pongamos que soy del Barça y un fanático del fútbol (lo primero es cierto, lo segundo hace mucho que no). Si alguien me preguntara: ¿Qué crees que hará el Barça este año?, yo podría contestar perfectamente que este año el Barça casi seguro ganará como mínimo la liga, puede que la copa de Europa, y no sería nada raro que lo ganara todo.
Y esa respuesta, amigos de los niños, el sol, y los lunes por la mañana, NO tendría nada que ver ni con el optimismo ni con el pesimismo. Solo tendría que ver con que el Barça tiene el mejor equipo del mundo, y quizá el mejor entrenador de la galaxia.

El optimismo y el pesimismo solo son PREJUICIOS. Y los prejuicios, amiguitos de las frases hechas, nunca son buenos: ni los negativos y ni los positivos.
Y sí, todos tenemos prejuicios a veces, e incluso pueden estar justificados. Puede que, por ejemplo, vayas al videoclub y veas la caratula de una peli que se llame algo como “Harry, el perro valiente”, y pienses «No la voy a alquilar porque será una mierda». Pues bien, el perfil de la gente que suele alquilar esas pelis, suele ser el de una persona autoproclamada optimista. Alguien que se reirá entrañablemente de ti cuando le digas que no eres pesimista, sino que solo intentas ser realista.
Así que por favor, “optimistas” del mundo, dejad de vendernos la moto. Dejad de mirar por encima del hombro a cualquiera que tenga más de una opinión sobre el mismo tema. Pensad que, cuanto más esperéis de la vida, más fuertes serán las hostias cuando lleguen. No sois más listos que nadie, no sois más modernos que nadie, y moriréis igual que todo el mundo.

(joder ya…)

Anuncios

5 pensamientos en “2 asiáticas, 2 frases de mierda y los intríngulis del optimismo y el pesimismo. (Me apetecía escribir la palabra «intríngulis».)

    • En mi opinión no existen ni los optimistas ni los pesimistas; solo existe la gente que no dice ser ni una cosa ni otra, y la gente que dice ser optimista. Y para mí ese optimismo solo es una pose, una impostura, un mito, un jersey de moda…

  1. “El pesimismo está muerto”, dice Marcuse en su libro Pesimismo”. ¿De qué murió? Nació como instrumento o recurso de comprensión y fue desfigurándose por el rencor moral. La palabra, cada vez más pesada, más falta de contornos, fue perdiendo todo su poder. ¿A quién me dirijo? A nadie, porque están todos muertos, ya nadie se forma ni se cultiva (…) Unir al pesimismo con una reacción es un prejuicio: pensar y obrar no son una misma cosa, comprender y aparentar, tampoco.

    Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s